La Biblia es un libro cargado de sentimientos, pasión y, lamentablemente, para algunos, un instrumento para manejar a otras personas bajo su control.
Lo que ahora he terminado -y me llevó dos años de meticuloso trabajo- es una traducción del Evangelio de Juan, que la podés utilizar para tus proyectos sin pagarme derechos de autor.
Pero por cuestiones legales tenés que decir quién es el autor, o incluso otros podrían reclamarte. Teóricamente alcanza con que digas BLJRC, es decir Biblia Libre Javier Ruben Cinacchi, y yo te estoy diciendo que podés usar mi traducción sin pagarme, y como tiene mi nombre nadie puede decir que es otra. La hice yo, palabra por palabra, y te estoy diciendo es libre, la podés usar gratis.
La palabra Biblia viene del griego βιβλία (biblía), que significa “libros”. Yo he comenzado por el Evangelio de Juan y un libro hermosísimo pero complejo para el mundo religioso: Ben Sira (Sirácida), porque fue un libro judío tardío aproximadamente alrededor del 200 a.C. y muchas palabras son como un eco de las de Jesús (al menos si lo lees conceptualmente, en griego y hebreo), y aparentemente al cerrarse el Tanaj, no tenían ningún manuscrito en hebreo o resulta que el autor no era de sus líderes...
¡No, no represento a ninguna secta o religión! Soy cristiano, pero no bajo el dominio doctrinal de alguna institución específica. Por esto también mi traducción se llama Biblia Libre, y unida a mi nombre, porque luego me enteré que un grupo también hizo una y la llamó Biblia Libre, pero esos pertenecen a una religión concreta y en su traducción están sus términos religiosos. En la mía lo que busco es que se comprenda lo que realmente está escrito. Mi traducción creo que es única en que: no intento venderte nada, ni imponerte nada, solo presentar los escritos tal cual son. Mi única inclinación es que creo en el Dios expresado en la Biblia. Además mi actitud al traducir es buscar lo que realmente dice, sin que haya una religión en el medio interpretando.
...Te muestran que está escrito un texto en la Biblia, sí, pero tal vez en la traducción que ellos hicieron nomás. Porque una preposición o coma, ya puede cambiar un significado. O algunos intentan forzar una doctrina pese a que un texto sea claro... El punto es que yo no busco forzar nada, ni inclinar nada, analizo el texto original y lo traduzco al español, si puede ser con textualidad interlineal, pero no forzada, sino a como se habla en la actualidad. Mi única intención es ofrecer una traducción fiel al texto original, libre de interpretaciones doctrinales, para que cada lector pueda reflexionar por sí mismo.
Para el que desconoce del tema: Todas las traducciones de la Biblia están, que yo sepa, apadrinadas por alguna religión, entonces, no permiten su uso sin pedir permiso, cobran derechos de autor o te pueden pedir que dejes de usarla, y para peor traducen no buscando la literalidad, sino interpretando, inclinan cada enseñanza a su doctrina.
Yo no soy así.
Ahora, mi traducción es literal, no busques inclinaciones religiosas... Asimismo no podés cambiar los textos, porque ya no sería la BLJRC. En la práctica, por ejemplo, si querés hacer un calendario con los versículos bíblicos, cuadritos, una historieta, o lo que sea, imprimir y regalar, o cobrar el libro con una encuadernación artesanal hecha por ti, ni me tenés que pedir permiso, ya te lo he concedido. Pero recién terminé un único libro de la Biblia: El Evangelio de Juan, y en proceso el Ben Sira (los católicos lo conocen por Eclesiástico, pero su traducción...).
Para que quede claro podés por ejemplo poner en una taza:
"Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y Dios era el Verbo." BLJRC
Es decir: quitarle la referencia a la nota aclaratoria que está en el versículo "[B]".
Podés incluso si crees que está bien solo citar una parte, es decir fragmentos más pequeños que capítulos:
"Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios" BLJRC
Pero no podés cambiar una sola cosita del texto.
No podés: "Al principio era el verbo, y el verbo estaba junto a Dios" Ya variaste algo, no es mi traducción.
No permito hacer cambios u obras derivadas. Es decir que no por hacer unos cambios, mi traducción pasa a ser la de otro.
Podés, si querés indicar que es Jn.1:1; y te recomiendo que por ejemplo en algún lado, en este ejemplo sería en un papelito con los datos del producto aclares: Los textos bíblicos citados pertenecen a la traducción Biblia Libre Javier Ruben Cinacchi. Ahora no es que intento hacerme famoso, es que intento minimizar los problemas, yo puedo usar mi nombre y tengo la prioridad de uso legal de mi nombre, pero si le pusiera "Biblia", no puedo, porque es una simple palabra; "Biblia Libre" ya me representarían gastos económicos a nivel internacional y trámites que luego hay que mantener, y habría que ver si está disponible en todos los países. Así que lo más práctico: Biblia Libre Javier Ruben Cinacchi (BLJRC), además hay un autor identificado: Javier Ruben Cinacchi. No tengo ningún problema en afirmar que es mi traducción palabra por palabra, mi análisis.
No es por buscar la fama de mi nombre usando la Biblia, es por como están las leyes. Y menos mal que al menos puedo hacerlo así...
No confundir con que posee una licencia libre: no se pueden hacer obras derivadas ni alteraciones del texto.
¿Por qué? Porque, si se permitiera, cualquiera podría cambiar palabras claves —por ejemplo, reemplazar “Dios” por otra cosa— y aun así usar mi nombre. Eso es inadmisible.
Terminantemente: no.
Aunque sería admisible que luego de 30 años se actualizaran cuestiones del lenguaje... o cambiar argentinismos por el que corresponda, pero no algo doctrinal inclinando a alguna interpretación distinta. ¡El trabajo que es esto! ¿Vale la pena? ¡Sí!
Disponible su descarga junto a todos mis libros aquí: Descargar el Evangelio de Juan Biblia Libre JRC.

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