En medio de mis continuos análisis del mercado de la bolsa de valores -además de las luchas diarias fuera del trabajo que todos enfrentamos y drenan el tiempo- me sumerjo continuamente en lo que quiero sea mi legado: la literatura.
La novela 42, de a ratos le estoy haciendo pequeñas correcciones estéticas: que la coma de más, que el error de tipeo que no vi, que un cambio de palabra disonante por una más acorde, que alguna pequeña reestructuración de un párrafo, etc. Porque al releerla me di cuenta que lamentablemente cada una de sus 342 páginas tenía algún detallito a corregir. Nada... voy actualizando el PDF en la sección de descarga de mis libros de vez en cuando (mismos links).
Asimismo, estoy terminando de corregir una traducción libre, literal, muy meticulosa del Evangelio de Juan. Sin ningún enfoque religioso, sino con el enfoque de alguien que seriamente investiga y estudia la Biblia sin religión que se meta en el medio.
Y, como no puedo con mi genio... ¡Es que es todo tan maravilloso! Caí en la tentación de compaginar y traducir un antiguo libro judío muy interesante, que algunos a lo largo de la historia han considerado sagrado, sapiensal, y que incluso para traducir de la mejor forma, hay que estar recopilando y analizando textos antiguos en hebreo y griego... lo incluiré en la traducción que la Biblia que estoy haciendo. Y calculo que tardaré más de dos años solo en terminar este libro: "Ben Sira".
...Y además sigo con poesía y todos mis mundos literarios. Y, nada quería aclarar principalmente esto de la revisión en transcurso de 42. Mientras de a poco voy haciendo publicidad de mi trabajo, porque todo esto es algo épico, y prácticamente por gusto y pasión.
Recomendame y seguime!
Abrazo.

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